Tolerancia cero a la MGF

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¡Hola lectores! Ya sabéis que tanto en yoleomaeva como en MAEVAyoung.es nos gusta sumarnos a los días internacionales de aquellas causas que nos importan, como la conservación de los océanos y el medio ambiente o la situación de los refugiados. Hoy, 6 de febrero, es el Día Internacional de la Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina y por eso dedicamos el post de hoy a nuestra autora Waris Dirie.

waris-dirie (1)Waris Dirie, nacida en el desierto de Somalia, abandonó su patria a los catorce años y luchó para sobrevivir en Londres hasta que finalmente fue descubierta como modelo. Más tarde se trasladó a Nueva York, donde trabajó para algunas grandes marcas y fue portada de prestigiosas revistas de moda. En 1997 fue nombrada embajadora especial de las Naciones Unidas de África y en 2002 crea la fundación Waris Dirie, una organización sin ánimo de lucro, lucha por combatir la práctica de la mutilación genital femenina. Sus memorias Flor del desierto y Amanecer en el desierto, se han convertido en éxitos en todo el mundo.

En Amanecer en el desierto, la primera parte de sus memorias autobiográficas, Waris Dirie evoca su infancia feliz en el desierto, los juegos con sus hermanos, y el trauma del episodio que la cambia para siempre: la ablación. La historia de Waris Dirie fue adaptada a la gran pantalla reflejando su vida: un cuento moderno entre el deslumbrante mundo de la moda y rituales arcaicos, lleno de vida, emoción y sensibilidad… y un discurso apasionado contra la práctica inhumana de la mutilación genital.

La mutilación genital femenina (MGF) comprende todos los procedimientos consistentes en alterar o dañar los órganos genitales femeninos por razones que nada tienen que ver con decisiones médicas, y es reconocida internacionalmente como una violación de los derechos humanos de las mujeres y niñas.
Refleja una desigualdad entre los sexos muy arraigada y constituye una forma extrema de discriminación contra mujeres y niñas. La práctica viola sus derechos a la salud, la seguridad y la integridad física, el derecho a no ser sometidas a torturas y tratos crueles, inhumanos o degradantes, y el derecho a la vida en los casos en que el procedimiento acaba produciendo la muerte.

– ONU

Somalia, el país donde nació Dirie, es una de las naciones que mantiene un porcentaje más alto de prevalencia de estas prácticas que cada año mutilan a tres millones de niñas. La mutilación genital femenina (MGF) es más frecuente en en las regiones occidental, oriental y nororiental de África, en algunos países de Asia y del Oriente Medio; y se calcula que en la actualidad hay unos 140 millones de mujeres y niñas que la han sufrido. Estas prácticas pueden mutilar de distintas forma los órganos genitales femeninos, desde una resección parcial del clítoris hasta la excisión total de este y los labios menores.

La MGF no aporta ningún beneficio a la salud de las mujeres y niñas, sino que la perjudica de formas muy variadas. Entre sus complicaciones inmediatas se encuentran el dolor intenso, choque, hemorragia, tétanos, sepsis, retención de orina, llagas abiertas en la región genital y lesiones de los tejidos genitales vecinos. Las consecuencias a largo plazo pueden consistir en infecciones vesicales y urinarias recurrentes, quistes, esterilidad, aumento del riesgo de complicaciones del parto y muerte del recién nacido y necesidad de nuevas intervenciones quirúrgicas.

Las causas de la MGF consisten en una mezcla de factores culturales, religiosos y sociales existentes familiares y comunitarios. Cuando es una convención social, la práctica tiende a perpetuarse por la presión social a adaptarse a lo que hacen los demás y a lo que se ha venido haciendo tradicionalmente. La MGF se considera a menudo parte necesaria de la buena crianza de la niña y una forma de prepararla para la vida adulta y el matrimonio, y suele estar motivada por creencias acerca de lo que se considera como un comportamiento sexual adecuado, relacionándose los procedimientos con la virginidad prematrimonial y la fidelidad matrimonial. En múltiples comunidades se considera que la MGF reduce la libido femenina, ayudando a la mujer a resistirse a los actos sexuales “ilícitos”. Aunque no hay escritos religiosos que prescriban la práctica, quienes la llevan a cabo suelen creer que tiene un respaldo religioso. Los líderes religiosos adoptan diferentes posiciones con respecto a la MGF: algunos la fomentan, otros la consideran irrelevante para la religión, y otros contribuyen a su eliminación.

(Fuente: ONU)

Desde la Organización de las Naciones Unidas, los organismos UNFPA y UNICEF han establecido un plan para acabar con estas prácticas que se lleva a cabo a escala comunitaria, nacional, regional e internacional y con él se pretende concienciar sobre el daño que causa esta práctica. También busca empoderar a las comunidades, las mujeres y las niñas para que la abandonen y trabaja con organizaciones de la sociedad civil que promueven programas educativos, al tiempo que coopera con líderes religiosos para desvincularla de la religión, y colabora con los medios de comunicación para fomentar el diálogo, generando así un preciado apoyo para su erradicación.

Hablando de este tema no podemos desearos una feliz lectura, porque no tiene nada de feliz, pero sí que conozcáis la historia de Waris Dirie, que es también la de millones de niñas, y os concienciéis de la situación que aún se vive en ciertos países donde los derechos humanos no se respetan.

 

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